
Comprende tu anatomía vocal
16 de abril de 2022
Digitación Angular
6 de junio de 2022No esperes hasta el feriado para ese merecido relax. Aplicá estas tres pausas revitalizantes y energizá tus días.
La mente suele concebir el descanso con largas horas en un lugar sin hacer nada, pero se ha descubierto ya hace tiempo que descansar es una «acción» de modo que para que se produzca debemos hacer algo. Aquí te contamos acerca de tres pausas revitalizantes que podrás combinar a gusto en el tiempo y espacio que prefieras.
1. Pausa para sentir que estás viv@
Los investigadores afirman que esta pausa no necesariamente tiene que ser larga, de hecho puede tomar apenas 60 segundos pero los beneficios son increíbles. ¿Qué hacer durante esta primer sugerencia de pausa revitalizadora?
- Hidratarte: sin necesidad de tomar tragos gigantes de agua, se trata de saborear pequeños sorbos, sí, “saborear” la sensación que produce el líquido vital siendo absorbido por los tejidos de la boca, faringe, laringe y llevando salud al cuerpo.
- Respira profundo: acompáñalo levantando los brazos lo más alto que puedas. Retén el aire en tu interior, cuenta hasta 4 -en tu mente- y comienza a soltar lentamente el aire mientras descienden los brazos. Esto es una bocanada de aire fresco a tus neuronas.
2. Pausa para mover el cuerpo
- Sacudirte: esto es más que solo moverte. En la medida de lo posible y si todo tu cuerpo lo permite, date una auto sacudida cada dos horas. Esta acción reactiva la circulación y renueva el oxígeno en el interior de tus sistemas vitales.
- Un paseo de 4 a 7 minutos: caminar con el único propósito de moverte, se trata de dar pasos y disfrutarlos ¡seguro que aún dentro de tu casa lo puedes hacer! Esta breve pausa puede traer un gran alivio e incluso ayudar a la creatividad.
3. Pausa para pensar lo que estás pensando
- Escríbelo: se trata de poner por escrito lo que está pasando por la mente. Es como decirlo en voz alta y te sorprenderá lo que vas a descubrir. Esta es una pausa breve que ayudará a eliminar rápido las imaginaciones grises que no conducen a ninguna parte pero generan preocupación. En ocasiones son residuos de miedos y temores infundados que lograron esconderse en tu mente.
- Tachar y editar: una vez que detectas esas ideas agobiantes es momento de TACHARLAS y re-escribir de forma consciente las palabras y los pensamientos que sí deseas fomentar. Algunas sugerencias:
«Si pierdo este trabajo me muero» por “Pase lo que pase todo va a estar bien”
«Nunca me pasan cosas buenas» por “Hoy es un nuevo día, lo mejor está por llegar”
«Estoy tan cansad@ de esto» por “Mis fuerzas están siendo renovadas”

Por último, las investigaciones afirman que las tres pausas (sumadas a algunas más), deberían ser tomadas más en serio pero ¿cuánto más en serio? cuanto más grande sea el proyecto y el propósito al que cada uno esté orientado. Si lo deseas cuéntanos ¿qué otras pausas te han dado resultado?
Si este artículo te resultó bueno, gracias por recomendárselo a un amig@ 🙂
Encontranos en instagram como @institutoevart
Equipo de redacción EVART







