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Los primeros recuerdos se guardan en la infancia
Se debe a procesos completamente normales que forman parte del desarrollo bio y psicológico del ser humano. Y la música ha sido incorporada a centros educativos en edades preescolares gracias al impacto favorable que genera en los más chiquitos. Algunos de esos beneficios están directamente relacionados con el desarrollo del lenguaje, la capacidad de comprensión y cognición, sin olvidar el inmenso abanico que abarca la audición y la posibilidad de conocer palabras nuevas que enriquecen las habilidades de comunicación y expresión de los más pequeños.
Cuestión de edad
Una pregunta frecuente es ¿a qué edad pueden los más chiquitos empezar a acercarse a la música, el canto o un instrumento? la cuestión de la edad es importante aunque no hay que olvidar que los bebés aún dentro del vientre materno pueden escuchar tanto la música como lo que ocurre en el exterior. La edad ideal es entre los 4 y 5 años. Y siempre como una actividad lúdica que permita que ellos descubran sus propias preferencias. Compartimos tres ideas para ayudar en este tema.
Idea 1. La voz y el canto
Tomar clases de canto con objetivo lúdico abre un abanico inmenso de aprendizajes. Las canciones infantiles con letras cargadas de rimas y repeticiones los ayudan a descubrir un vocabulario nuevo unido al significado de muchas palabras. Por otra parte, al cantar, los chicos comienzan a explorar su capacidad gestual, articulatoria (de los órganos involucrados en el habla) y por supuesto expresiva. El ritmo, es algo fundamental en todos los seres humanos y poder reconocerlo a edades tempranas funciona como un gran estímulo que ayuda a coordinar sus acciones y conductas.
Idea 2. El teclado
Acercarse al mundo del teclado. Según expertos, son los propios chicos quienes elegirán a futuro el instrumento que deseen desarrollar, y eso es correcto. De modo que es desaconsejable imponerle uno. Sin embargo, se ha descubierto que los mejores instrumentos musicales a esta edad son el teclado y la flauta por su baja demanda y alto potencial lúdico. El teclado es un gran aliado a la hora de desarrollar actividades motrices. Pone en acción al complejo sistema nervioso para que coordine movimientos de tacto fino (pequeños deslizamientos) y grueso (agarrar algo y sostenerlo). Un teclado pequeño permitirá ambas cosas: que lo puedan trasladar de un lugar a otro y ejecutarlo. Además, también acciona los aspectos rítmicos, autoperceptivos y auditivos entre otros.
Idea 3. La guitarra
Conocer la magia de las 6 cuerdas más afamadas del mundo es una tarea de gran complejidad a nivel neuronal, físico motriz y psicológico. Este instrumento puede fascinarle a cualquier infante. Y puede comenzar a conocerlo a la edad ideal, sin embargo podrá estudiarlo más a fondo a partir de los 8 años por la demanda de concentración que requiere.
Sea que el niño se acerque a este instrumento a los 4 – 5 o a los 8 años de edad, se trata de un instrumento capaz de potenciar ambos hemisferios cerebrales, mientras el derecho desarrolla la creatividad a través del estímulo de la música que recibe, el izquierdo interpreta, controla y ejecuta la pieza musical.
En el mes de la niñez, nos encanta colaborar con estas ideas para que jóvenes y adultos seamos una parte activa, sabiendo que los mejores recuerdos se guardan en la infancia.
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Redacción Instituto EVART







